Edificios Inteligentes

lunes, octubre 30, 2006

INSTALACION DE ALARMAS CONTRA INTRUSION

INSTALACION DE ALARMAS CONTRA INTRUSION


En la edición pasada, decidimos dar comienzo a una serie de artículos que de forma ordenada nos enseñen cómo instalar adecuadamente los diferentes dispositivos electrónicos usados en seguridad.
Quizás uno de los sistemas más empleados y con mayor difusión, son los sistemas de alarmas contra intrusión, así que empezaremos por mencionar las fallas más comunes y la forma adecuada de no cometer errores que produzcan falsas alarmas.
Los errores comunes en estos sistemas de alarmas monitoreadas, podemos diferenciados en varios grupos:
1. Desconocimiento de conceptos eléctricos.
2. Desconocimiento del uso de ducterías y cables adecuados.
3. Mala escogencia de elementos electrónicos
4. Mala ubicación de los sensores y dispositivos.
5. Desconocimiento del funcionamiento real de elementos electrónicos.
6. Desconocimiento de la forma adecuada de instalación y conectorización de las partes.
7. Desconocimiento en la programación de los paneles de alarma y sensores.
8. Fallas en la comunicación entre usuario final, vendedor e instalador.
9. Fallas en la capacitación del usuario final.
10. Fallas en la comunicación entre panel y estación de monitoreo
11. Fallas en el servicio de monitoreo.
12. Otros errores menores.
La unión de varios de los errores mencionados da, como resultado una deficiente instalación y mediocre operación del sistema de alarma. Esto le hace un daño terrible al gremio, pues un usuario final descontento con el servicio de un sistema de seguridad, hace que otros 10 o 20 posibles usuarios cambien su decisión y no inviertan. De forma similar, pero en menor proporción, un usuario satisfecho, puede recomendar a otros 5 a 10 usuarios.
Revisemos entonces cada uno de los errores y mencionemos las posibles soluciones:

1) Desconocimiento de los conceptos eléctricos.
Lo mencionábamos en la edición anterior y decíamos que era imprescindible que nuestros técnicos hubieran pasado por un instituto de capacitación formal en algún programa de electrónica, comunicaciones o similar, con intensidades horarias superiores a 1000 horas impartidas. De esta forma garantizamos que, por ejemplo: sepan la diferencia entre voltaje y corriente, que sepan medirlas y analizar su comportamiento, que sepan calcular la atenuación en un conductor, que sepan leer los códigos de colores en una resistencia, que sepan para que sirve un condensador y en donde se usa un puente de diodos, que sepan la diferencia entre una fuente regulada DC y un transformador… y podría llenar todo el artículo de estos y muchos otros detalles más que la mayoría de técnicos empíricos (que aprendieron con la práctica únicamente) no conocen.
Ejemplo: Calcular el voltaje que alimentará a dos sensores de movimiento (infrarrojos pasivos o PIR) que se encuentran a 40 metros de distancia del panel de alarma con una fuente de alimentación de 12 Vdc. Se usa un cable paralelo duplex, calibre 18 AWG. Los sensores consumen en stand-by 15 mA y en alarma 45 mA.
El problema busca conocer el voltaje que le llegará a los sensores después de atenuarse por el recorrido de los 40 metros y verificar que su funcionamiento será el adecuado.
Todo lo que necesitamos saber es la Ley de Ohm: (V = R x I). El Voltaje (V) es igual al producto de la resistencia (R) por la corriente (I). También debemos conocer cómo se comporta un divisor de voltaje resistivo.
El siguiente diagrama explica lo que realmente ocurre en el circuito

Como se puede apreciar, el panel de alarma genera los 12 Vdc regulados y a medida que el cable se extienda varios metros, la resistencia del conductor se va ampliando… la atenuación del voltaje es proporcional a la resistencia del cable y al consumo de corriente de la carga, que en este ejemplo son los dos PIR´s.
En el siguiente diagrama eléctrico se esquematiza el ejemplo y sirve de base para conocer las respuestas.

Como la resistencia del cable está en serie con la resistencia de la carga, la corriente es la misma, por lo tanto conociendo la corriente y la resistencia del cable, podemos calcular cuanto voltaje “cae” en el conductor y al restárselo al voltaje que sale de la fuente, obtenemos el voltaje que realmente le llegará a los Pir’s.
Este artículo no pretende dar una clase de circuitos eléctricos básicos, sin embargo estoy seguro que muchos de ustedes ya ven un poco enredado el tema. Por supuesto también están los ingenieros que ya cambiaron de hoja, porque esto lo saben desde hace muchos años y no pierden el tiempo en estas vanalidades… Es cierto, son cosas muy básicas, pero lo increíble es que nuestros técnicos no apliquen estos conceptos básicos y se dejen atropellar por la informalidad y las malas costumbres técnicas.
Siguiendo con el ejemplo, debemos diseñar el sistema con el caso más critico, es decir cuando la carga consume más energía, o sea cuando el PIR consume 45 mA en estado de alarma. Como son dos sensores, y la alimentación se conecta en paralelo, entonces consumen el doble de corriente, por lo tanto podemos decir que la carga consume 90 mA. Al conocer la corriente que circula por la carga, automáticamente conocemos la corriente que circula por el cable.
Para conocer la resistencia que el cable representa, nos remitimos a la ficha técnica de especificaciones del fabricante del cable quien nos dice que este tipo de conductor duplex, con calibre 18 AWG (American Wire Gauge), presenta una impedancia resistiva de 60 Ohmios por cada 100 metros. Al ser esto proporcional a la distancia del cable, y usando una regla de tres simple (recuerdan su bachillerato?), deducimos que el cable del ejemplo tiene una resistencia igual a 40x60/100 = 24 Ohmios.
Como ya sabemos la resistencia del cable con esta distancia y la corriente que circula por el, entonces podemos saber el voltaje que “cae” sobre el cable, que será: 24 Ohmios x 90 mA = 2,16 Vdc.
Por lo tanto si de la fuente salen 12 Vdc, en el recorrido del cable se quedan 2,16 Vdc, entonces realmente a los sensores de movimiento les está llegando: 12-2,16 = 9,84 Vdc.
La pregunta en este momento es: Los sensores de movimiento funcionarán bien con este voltaje?
Si revisamos el manual de especificaciones del sensor de movimiento, vemos que dice:
Alimentación: 12 Vdc +/- 10%; que quiere decir que la alimentación ideal debe ser de 12 Vdc, pero que puede ser mayor o menor en un 10%. Entonces la alimentación mínima para que este sensor funcione adecuadamente es de 12Vdc menos el 10%, o sea 12Vdc – 1,2 Vdc = 10,8 Vdc.
Podemos entonces concluir que la alimentación que realmente le llega es casi 1 voltio menos de lo que se tenía recomendado por la fábrica.
Este detalle (… que para muchos de nosotros puede ser insignificante …), es el culpable de que el sensor en ocasiones detecte hasta el pasillo a 12 metros de distancia pero en otras ocasiones no lo haga…. Es decir puede ser la diferencia entre detectar un robo y no hacerlo. La diferencia entre un usuario final satisfecho y otro que siente que lo estafaron…
Para solucionar el inconveniente, un buen técnico en unión con el ingeniero que lo respalda, debe analizar la situación y tomar la mejor decisión. Veamos las alternativas:
1) Cambiar los sensores de movimiento por un modelo que consuma menos corriente en caso de alarma. Aunque técnicamente es una buena medida, en muchos casos no es viable, porque casi siempre los sensores ya están comprados y no se puede perder la inversión.
2) Elevar el voltaje de la fuente de alimentación a 14 V, de tal forma que al recorrer los 40 metros lleguen efectivamente los 12 Vdc esperados por los sensores. Técnicamente es factible, sin embargo la mayoría de fuentes en los paneles, no se pueden modificar. Adicionalmente No es una solución segura, porque de este voltaje también se alimentarán posiblemente otros sensores y entonces a ellos también les llegaría un voltaje superior que podría dañarlos o hacerlos funcionar mal.
3) Colocar una segunda fuente de alimentación cercana a los sensores para evitar que se caiga tanto voltaje en el cable. Es una solución posible, sin embargo hay que tener cuidado con los problemas de tierra y debemos garantizar que la fuente de alimentación no se apagará cuando exista un corte de energía eléctrica. Es decir, debemos colocarle a la nueva fuente, un respaldo de batería con cargador. Esto incrementa el costo del sistema castigando el presupuesto del proyecto.
4) Cambiar el conductor que alimenta los sensores por uno de mayor calibre. Es la solución adecuada.
5) No instalar los sensores y a cambio de eso convencer al usuario final que allí no se necesitan. No es viable, porque se deja una fisura de seguridad importante. Sobran las explicaciones. Aunque se que le suena exagerado, debo recordarle que en la mayoría de casos “la realidad siempre supera la ficción” y conozco ocasiones en donde el “mal técnico” ante estos inconvenientes, convence al propietario de que los instale en otro lado…
Un buen técnico instalador, conocedor de los conceptos básicos de electricidad, toma la decisión de cambiar el conductor y colocarlo de un calibre mayor. De esta forma el área transversal del conductor de mayor calibre es más grande, coloca menor resistencia al paso de la corriente y por lo tanto el voltaje que atenúa es menor.
En este caso se busca en el manual de conductores eléctricos un cable calibre 16 AWG, cuya impedancia resistiva es de 20 Ohmios por cada 100 metros … y volviendo a hacer los cálculos anteriores, encontramos que con este calibre de cable el voltaje que alimenta a los sensores de movimiento distanciados 40 metros es de 11,28 Vdc y por lo tanto estamos dentro de la tolerancia de voltaje recomendada por el fabricante.
La diferencia de precio entre un calibre 18 y uno 16 es de solo un 35% (es decir que en los 40 metros gastamos US$5 de más, en total), pero garantizamos el funcionamiento adecuado del sistema. Cree usted que vale la pena por este precio? Por supuesto debemos tener en cuenta la capacidad de las ducterías, pero aun así el precio es extremadamente bajo y la utilidad muy alta.
Ejemplos como este son muchos los que se presentan. Ahora entiende porque nuestros técnicos necesitan estar mejor preparados?

2) Desconocimiento del uso de ducterías y cables adecuados.
En el ejemplo anterior aprendimos que la adecuada escogencia del cable hace una gran diferencia. Al respecto me permito recordar que es el fabricante de los equipos quien recomienda el conductor a usar. Para ello debemos leer el manual de instalación de principio a fin, antes de comenzar a planear la instalación. Sin embargo y esto es un error muy común en nuestro medio; los ingenieros y técnicos de las empresas tienen como costumbre ir importando los equipos mientras instalamos la ductería y el cableado.
Cuando instalamos los equipos y en las pruebas iniciales fallan, entonces leemos en el manual que se debíamos haber usado cable calibre 18 o mayor para la distancia que nos corresponde. Sin embargo ya teníamos un cable UTP tendido en la tubería.
Simplemente pasamos por alto el error y algunos dicen para si mismos… “ … como no funciona, combino dos pares y eso de seguro funciona bien…” … es decir seguimos cometiendo errores, aun sabiendo que la falla estuvo en el conductor adecuado.
Hoy en día con Internet, no hay disculpa para no haber leído los manuales con anticipación a la planeación de la instalación.
Otra falla es desconocer el blindaje de los conductores y el material del que están hechos. Para muchos el recubrimiento de aluminio hace lo mismo que el cobre… y no es verdad (el primero es un material no ferroso y el segundo si, por lo tanto las interferencias electromagnéticas y de radiofrecuencia (EMI/RFI), se comportan de manera diferente).
Otros profesionales de la seguridad, consideran que siempre es mejor un conductor blindado que, uno que no lo sea; sin mirar más allá de sus narices. Por ejemplo, es el caso de los conductores UTP que se usan en transmisión análoga de video reemplazando al tradicional cable coaxial. Allí es precisamente la falta de un blindaje lo que se convierte en fortaleza, al ser un medio balanceado y anular la interferencia debido a la anulación electromagnética de la señal de ruido mediante el entorchado (twist). Esto solo se sabe cuando se leen los manuales, se conoce el principio teórico que brindan los cursos y se entiende la recomendación del fabricante.
Para no ir muy lejos, a muchos instaladores les gusta el cable plano paralelo, porque lo pueden pegar fácilmente a las superficies, por lo tanto su interés está en la facilidad de instalación y no en las características eléctricas que el fabricante recomienda.
Para iniciar, No deberíamos instalar cable sin ductería (puede ser metálica o plástica, dependiendo del proyecto) y segundo es importante recordar que cada dispositivo tienen un tipo de cable adecuado, que recomienda el fabricante.
La ductería es importante usarla siempre en seguridad. Esto brinda protección (eléctrica y antisabotaje), orden y adecuado mantenimiento.
La tubería PVC o plástica, debe usarse cuando viaja por canalizaciones en piso a la intemperie, o cuando la totalidad de los recorridos, se van a embeber en las paredes con mampostería maciza y placas de concreto. En el resto de los casos se debe usar ductería metálica. (Esto por supuesto excede las normas de la NFPA 70 o el código eléctrico nacional en muchas de nuestras naciones; sin embargo los sistemas de seguridad, requieren de atención especial por ser precisamente uno de los sistemas que mayor especialización y cuidado requiere).
La tubería metálica puede ser del tipo EMT (Electric Metallic Tube), en acero galvanizado de tipo liviano. Esta apenas es un poco más costosa que la tubería de plástico, pero permite un mejor desempeño de los sistemas de operación crítica.
Es importante recordar que todas estas familias de tuberías siempre vienen con los accesorios adecuados (es decir: curvas, terminales, uniones, cruces, tées, abrazaderas, elementos de fijación, conduletas, entre otros). En obra es muy útil contar con un equipo dobla tubo (los hay para modelos en PVC y otros diferentes para EMT) para diámetros bajos. Esto facilita hacer pequeñas curvas, cambios de nivel u Offset, que permite llegar con exactitud al sitio exacto de la caja de salida o de paso.
El orden en la tubería demuestra profesionalismo y calidad. Es importante recordar que todo el trazado de la tubería, debe ser diseñado por un experto en redes electrónicas con anterioridad, de tal manera que los instaladores cumplan con los recorridos sin mayores cambios.
En ocasiones cuando la tubería se hace sobrepuesta o “a la vista”, nos damos cuenta que el tubo es muy voluminoso o estéticamente estorba. Por lo tanto si el tramo es menor a 5 metros, podemos usar canaletas plásticas o metálicas. (De estas ducterías también hay infinidad de tamaños y accesorios para cada aplicación). Cuando son metálicas deben ser acabadas con pinturas electrostáticas horneábles, que permiten una adherencia menor del polvo y un acabado resistente.
Las bandejas portacables suspendidas del techo y las canaletas que se usan a nivel del zócalo inferior de las paredes, son otro buen método para llevar los conductores, la única recomendación es tener en cuenta el área transversal máxima y no exceder una ocupación superior al 60%.
Un curso de cableado estructurado ayuda mucho al profesional de seguridad a entender la importancia del orden, marquillado, y espacios necesarios para llevar todos los cables desde cada elemento periférico hasta el sitio de control central. Tradicionalmente estos cursos los toma la gente de TI, sin embargo el mundo está cambiando, la integración entre Seguridad y TI es un hecho y por lo tanto todos los buenos conceptos de las normas EIA/TIA de cableado para interiores se aplican en nuestras instalaciones. En este punto no debemos olvidar que estamos en el tema de seguridad y por lo tanto debemos ser mucho más cautelosos y brindar seguridad al cableado.
Otro error común es intentar llevar por una ductería de bajo diámetro, una cantidad enorme de cables. En este caso los conductores sufren, las condiciones eléctricas no se mantienen, los instaladores gastan energías innecesarias para su tendido y el sistema comienza a funcionar de manera deficiente.
El calculo que debe hacerse es muy sencillo, basta con sacar el área transversal del conductor (recuerde PI*R2), restarle el 40% de seguridad y dividir el resultado en la sección transversal de los conductores a emplear. Este numero me dá el máximo de conductores que puedo pasar, respetando la norma.
Son muchas las tablas existentes, en donde podemos buscar y conocer que por ejemplo por una tubería de ¾” el máximo número de conductores UTP-Cat.5 son 5; en cambio, si deseamos pasar cable duplex paralelo calibre 18 AWG, podrían pasar hasta 12.

3) Mala escogencia de elementos electrónicos
A nivel de seguridad, es una falla común. Se presenta cuando la empresa vendedora de equipos, mira los elementos que tienen en el stock de su bodega y trata de ubicarlos en la venta que acaba de realizar; sin importar si es realmente lo que el usuario final necesita o no. Es el caso de instalar un panel de intrusión, fabricado para uso residencial, recibiendo señales de sensores de incendio ubicados en una gran bodega. Es obvio que el sistema no opere adecuadamente.
Espere…. Se que muchos de ustedes estarán pensando, “ …pero si eso es lo que nos recomiendan las fábricas, incluso, en los manuales se explica cómo se usan las zonas del panel para estas funciones…”. Es cierto, sin embargo una cosa es que técnicamente el panel pueda hacerlo y otra que el panel esté homologado por la NFPA para realizar las tareas críticas de un sistema de detección de incendio.
No deseo iniciar la tradicional discusión que se presenta cuando se tocan estos temas, sin embargo debo aceptar que es mejor adicionar sensores de humo en un panel contra intrusión y permitir que técnicamente se cubra el riesgo de incendio, a no instarlos nunca, porque el usuario final no tiene el presupuesto para comprar un panel de incendio dedicado… Esto suele presentarse en el área residencial y en comercio menor; sin embargo no debería suceder en el resto de instalaciones.
Otro ejemplo de una mala escogencia del elemento electrónico es el usar exclusivamente el comunicador telefónico incluido en la mayoría de paneles de alarmas monitoreados, desconociendo la integridad y el continuo funcionamiento de la línea telefónica en el sector. Conozco casos en donde se vendió un “sofisticado” sistema de monitoreo telefónico, en áreas donde no había servicio telefónico. O en el otro extremo: se vendió un sistema de monitoreo telefónico con un sistema de radio de dos vías y como backUp un servicio celular, en un sitio metropolitano con excelente servicio telefónico.

4) Mala ubicación de los sensores y dispositivos.
En este caso, la culpa siempre es del diseñador del sistema. En este punto debo aceptar que para los sistemas de alarmas pequeños, el diseñador muchas veces es el mismo vendedor y a veces también el mismo instalador.
El error se comete cuando por ejemplo, ubicamos sensores de movimiento infrarrojos frente a ventanales que les da el sol de frente en alguna hora del día. O cuando pretendiendo aprovechar la mayor cantidad de área tridimensional del sensor de movimiento lo ubicamos en una esquina de la habitación, sin darnos cuenta que el recorrido que haría un posible intruso no cruza las zonas del detector sino muchos pasos después o en algunos casos nunca. Esto por supuesto no es fácil entenderlo a menos que conozcamos el funcionamiento exacto de los dispositivos.
Otro error común es no tener en cuenta el tamaño del GAP de un contacto magnético y ubicar cualquier modelo sin importar el juego natural de la puerta o el material en que está construida. Se presenta entonces la necesidad de colocar un segundo imán en la hoja de la puerta o de una pérdida de trabajo absurda, al tener que cambiar de sensor cuando todos los intentos porque no de falsas alarmas se agoten…
A nivel bancario, conocí a un jefe de seguridad que decía que la mejor ubicación de un pulsador de emergencia silencioso era en cada puesto de trabajo de los cajeros que atienden directamente al público… sin embargo también conocí a un experto que mencionaba que ubicarlo en estos sitios era una pérdida de dinero, porque cuando ocurría un asalto y la situación era crítica, podían ocurrir dos alternativas : a) El cajero jugaba a ser el héroe… y seguramente por oprimir el botón ponía más nervioso al delincuente y se podía generar una tragedia… ó b) El cajero era una “gallina” y así el asaltante estuviera mirando para otro lado, nunca se atrevería a moverse siquiera… para este experto, el sitio ideal era en los puestos de trabajo detrás de donde normalmente ocurre la acción, es decir en la oficina del subgerente o el auxiliar, que aunque se dan cuenta de lo que pasa, no tienen la amenaza al frente.
Siguiendo con el tema de los pulsadores, hay los expertos que recomiendan un pulsador de fácil operación aunque tengan el riesgo de falsas alarmas y otros que para evitar esto recomiendan un dispositivo que requiera de por lo menos dos movimientos… Yo personalmente prefiero los segundos, de buena calidad y de operación mecánicamente silenciosa…
No falta el instalador ingenio y perezoso, que coloca el teclado de control sobre el panel de alarma, para ahorrarse el trabajo de cableado; o el que coloca la sirena sin supervisión de cable, en el mismo sitio resguardado en donde se instaló el panel de control.
Tampoco falta el que coloca un discriminador de audio para todos los vidrios de un gran salón, sin tener en cuenta que en las noches cierran las cortinas o el que ubica y alambra 45 sensores de choque sobre los 45 vidrios de 15x15 cmts. de un ventanal en una casa.
Todos estos son ejemplos de una mala ubicación que casi siempre está relacionada con el total desconocimiento de los sensores y dispositivos que instala.

5) Desconocimiento de la forma adecuada de instalación y conectorización de las partes.
Es el caso de omitir de forma negligente, el concepto de la resistencia de fin de línea (EOLR). Pensadas como su nombre lo indica, para ubicarse al finalizar el tendido de cable en el último dispositivo existente. Es increíble, pero muchos paneles de alarma tienen estas resistencias de supervisión, en los tornillos de los conectores de cada zona. Este detalle, hace que una de las características más apetecidas y valiosas de un sistema de seguridad (la supervisión de la integridad de sus circuitos), se pierda.
Dependiendo de los modelos y marcas de paneles, las resistencias de fina de línea pueden ser 1, 2 o 3. Entre mayor número de resistencia de fin de línea tenga cada zona, mayor será el número de estados (normales o de sabotaje) que podrá identificar. Siempre son preferibles los circuitos que con dos resistencias, detectan los estados de: Normal, alarma, corte del cable, puenteo o unión del cable y conductor con conexión a tierra. Esto permite que el usuario o el técnico de mantenimiento, sepa con mayor exactitud que puede estar pasando cuando la zona presenta fallas.
En algunos casos el técnico no sabe con exactitud el orden de las conexiones en los paneles. Desafortunadamente la barrera del idioma (ingles a español) es un limitante y aunque para muchos es claro que el conductor BL/GR es Azul y Verde, para otros será el Blanco y el Gris. Esta, por ejemplo puede ser la causa de una tarjeta de control quemada, cuando conectaron una fase de 120 Vac en una entrada auxiliar de alarma…
Otro problema es no diferenciar las entradas de zonas, de las del bus de datos del teclado y de las del bus de datos de dispositivos auxiliares…. En cada marca y modelo, estas entradas pueden ser diferentes…
Aunque parece chiste, es común la historia del receptor inalámbrico ubicado a 8 metros de altura en la bodega (… porque le dijeron que entre más alto mejor…), sin ningún cable ni tubería hasta allí… porque para qué si es inalámbrico? …. El grupo de instalación, obviamente no cayó en cuenta que los transmisores son inalámbricos, pero el receptor no.
6) Desconocimiento en la programación de los paneles de alarma y sensores.
Este es quizás el mayor problema encontrado en nuestro medio. Se que hace algunos años los ingenieros de las empresas de monitoreo eran los que programaban los paneles y no les contaban a los técnicos instaladores, porque creían que les quitaban el puesto… Aunque en nuestros días conozco muchos instaladores que programan sus propios paneles; la inmensa mayoría sigue conociendo apenas un 10% de las posibilidades del panel.
Cada marca y modelo de panel de control tienen su propio lenguaje de programación, forma de ingresar los datos y puede ser un mundo diferente para el neófito. Sin embargo los conceptos básicos y teóricos son exactamente los mismos. Todos los paneles tienen zonas de entrada, tienen tiempo de entrada y de salida, capacidad para hacer bypass, para programar zonas interiores, perimetrales, silenciosas, audibles, 24 horas… en fin… siempre los sistemas de alarma hablan el mismo lenguaje… aunque su programación sea bastante diferente.
Muchos de los técnicos se familiarizan con una marca y luego pretenden realizar los mismos pasos para otras marcas. Cuando ven que no funciona, claudican y fácilmente se pasan a otro marca. En alguna ocasión pasó por mis manos una hoja de vida de un técnico que mencionaba la marca de alarma, como un sistema que sabía manejar. Cuando se le entrevistó y se dio cuenta que el trabajo consistía en instalar otra marca, se retiró y dijo que no se sentía a gusto…. Es claro que este técnico no solo era fiel a la marca, sino que además le tenía pánico a otras…
Es común que muchos paneles de alarma entren en operación con los parámetros de fábrica (default) y nunca nadie se los cambie. Es común también, que ni siquiera la clave de instalación (en algunos casos ni la clave de usuario) se cambie. Amigo lector, si usted fuera ladrón profesional y entrara a robar en un sitio con alarma, cuál código de 4 dígitos, digitaría de forma incivil para intentar desactivar el panel? (Es increíble… pero esos 4 números que sé, que usted está pensando… permanecen programados aun, en muchas de las alarmas instadlas en nuestras ciudades).
Recientemente, supe que una empresa conectó en la misma zona 8 pulsadores de pánico, porque el panel que tenía solo tenía una zona programada de forma silenciosa. Las otras 7 zonas quedaban desocupadas. Es obvio que el afectado es el usuario final, pues al tener todos los pulsadores en la misma zona no podrá diferenciar cual de ellos se activó. Y también es claro que el problema era la falta de conocimiento sobre la manera como se programa el panel para poder emplear todas las zonas de forma 24 horas silenciosas.
Otra falla es la de no realizar los ajustes de hardware (Jumpers), en los dispositivos que los tienen. El más común es el de la cantidad de pulsos del elemento pirosensor, en los detectores de movimiento, que hace más, o menos sensible al detector. Otro detalle es el de no tener en cuenta el rango de detección del sensor ni la forma como el lente permite concentrar los haces de detección. Muchos sensores vienen con un ajuste en el lente, para inclinar o subir tridimensionalmente los campos de detección… Sin embargo muy pocos instaladores leen el manual y realizan el ajuste necesario.
Recomiendo también que después de hacer las pruebas con los sensores de movimiento infrarrojos y el sistema esté totalmente entregado a satisfacción, se quite el Jumper que controla el encendido del LED interno del sensor, para evitar que los mismos empleados y/o intrusos busquen la forma de evadir el PIR, encontrando un camino y velocidad tal que no logre detectarlos….

7) Fallas en la comunicación entre usuario final, vendedor e instalador.
Esta falla es común, y nos recuerda el juego infantil del “teléfono roto…”.
Por ejemplo: El usuario menciona que detrás de la puerta cerrada, hay una terraza que debe protegerse. El vendedor asume que en la terraza se debe instalar un sensor adicional.
Cuando el instalador, hace comentarios sobre lo difícil que fue caminar toda la tarde, sobre las tejas de barro para ubicar el sensor…. Se descubre que la terraza no es sino el tejado del casa; el vendedor pensó en un contácto magnético en esa puerta, pero no lo dijo claramente; el diseñador dibujó sobre planos un nuevo PIR y cambió el tendido del cableado para llevarle alimentación a este nuevo sensor. El instalador llevó el cable hasta el exterior y colocó un absurdo sensor de movimiento observando la puerta…
El usuario pregunta si es más costosa una cámara móvil en blanco y negro que una fija. El vendedor dice que si, casi 4 veces más. El vendedor recibe una orden de pedido solo por las cámaras fijas pero a color de alta resolución. Cuando el diseñador reconsidera el sistema, el instalador termina colocando cámaras a color fijas y cámaras en blanco y negro sobre motores P/T. Es claro que la confusión reinó en la negociación y que no se está informando adecuadamente al cliente para que logre un sistema eficiente. El grupo de trabajo se limita a recibir ordenes pero no piensa… ni sugiere mejoras…
En nuestro medio es normal el jefe de instalaciones, que dice: “… trabaje que a usted no se le paga para que piense, sino para que haga la instalación rápido…”

8) Fallas en la capacitación del usuario final.
Es la primea causa para las falsas alarmas en los sistemas monitoreados. El usuario nunca se entera de todas las bondades y capacidades de su nuevo sistema de seguridad.
Suele pasar que el encargado de hacer el proceso de capacitación, no existe. Este rol lo cumplen a veces los mismos instaladores o en el mejor de los casos el vendedor. Recomiendo que en las empresas se designe a una persona dedicada a esta importante labor. Debe tener excelente actitud de servicio al cliente, paciencia, capacidad docente, capacidad técnica, y tener un método probado y en continua mejora, para hacer que las personas entiendan, no olviden los procesos y tomen conciencia de su nuevo sistema de seguridad.
Al usuario final le debe quedar totalmente claro el cubrimiento de los sensores en la instalación y el funcionamiento esperado de cada uno de ellos. Debe tener en planos y un diagrama la configuración de su sistema y debe quedarse con los manuales de instalación, programación y operación. Si están en otro idioma, es recomendable que la empresa le entregue un manual de operación en idioma local.
La capacitación debe impartirse a varias personas, iniciando por los responsables del sistema y a todos los que van a operarlo.
Un error común es darle una capacitación muy completa al dueño de la empresa y dejar que el le explique a sus jefes de área y ellos a su vez a los usuarios finales… (Recuerda el teléfono roto?)
Una buena medida es dividir la capacitación en varios niveles (directivos, responsables o administradores, operarios o usuarios finales, operadores especiales). De esta forma se comienza con un grupo grande de personas que empiezan conocer el sistema y a medida que se va intensificando y especializando el tema, se van disminuyendo el número de asistentes.
Debemos colocar especial cuidad en que el proceso de comunicación esté completo, es decir no solo basta con decir como opera el sistema y cómo se maneja, debemos cerciorarnos que los asistentes realmente entendieron y aprendieron… en algunos casos, sobre todos cuando el sistema es relativamente grande, algunas empresas contratan a empresas especializadas para que impartan estos cursos e incluso realicen pruebas escritas que permitan certificar que el usuario realmente aprendió y está capacitados para operar el sistema de seguridad sin inconvenientes.
Una recomendación final es filmar todas las sesiones de capacitación. Solo necesita una cámara de video y un trípode, elementos que hoy en día, se consiguen en cualquier esquina. De esta forma queda un registro histórico de esta etapa que sirve como documento de consulta y aprendizaje para futuros empleados.

Existen otros errores atribuibles directamente a las fallas entre el panel y la estación de monitoreo y otros que son directamente responsabilidad del servicio de monitoreo. Nos referiremos a estos inconvenientes en otra ocasión.

Concluyendo, si usted ha leído hasta este punto sin dormirse, podrá darse cuenta que los sistemas de seguridad más sencillos y comunes, están compuestos de innumerables detalles. Un buen conocimiento de todos estos pormenores, garantiza la excelencia de su sistema de seguridad. Solo de usted depende. Como decía un gran personaje de la administración moderna, “… si su empresa está fracasando invierta el 20% en capacitación a sus empleados, si está triunfando invierta el doble.”

Recuerde que la única forma de mejorar es cambiando radicalmente nuestra actitud y aprendiendo de los expertos, mediante programas de capacitación académica. Algunos programas estructurados como los que ofrece la Asociación Latinoamericana de Seguridad - ALAS, son muy útiles porque nos enseñan los principios teóricos y prácticos, resolviendo todas nuestras dudas.

ING. GERMÁN ALEXIS CORTÉS H.*
CONSULTOR – gcortes@insetron.com
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* Ingeniero Electrónico, experto en Automatización de Edificios.
Gerente General de Insetrón Ltda. Se dedica a la Consultoría de Proyectos y a dar Capacitación Especializadas a nivel latinoamericano.

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